23 oct. 2016

Aliñando manzanilla cacereña

Siguiendo con el post de la semana pasada, vamos a ver como aliñar, de forma sencilla la aceituna una vez recogida del árbol.
Este no es un blog especializado en cocina y lo que vamos a relatar a continuación es un proceso sencillo para conseguir un resultado positivo que gratifique la experiencia de recoger y aliñar en familia unas aceitunas directamente del olivo.
Recetas de aliño las hay muy variadas, siendo más o menos compleja su realización, para ello dejo a los profesionales su descripción y relato, no pretendiendo ni remotamente competir con ellos.
Aquí es más bien un "hágaselo usted mismo" buscando la satisfacción de conseguir un resultado positivo en una labor tradicional.
Después de endulzar las aceitunas quitándoles el amargor, la fase de aliño es la que conseguirá que sean un plato gourmet o un simple aperitivo. Nuestro objetivo es conseguir un aperitivo digno, que motive la inquietud de investigar para conseguir unas aceitunas gourmet.
Busquemos primero la quincalla necesaria para nuestro aliño, es decir: una orza de barro esmaltada (con esmaltado en su interior es suficiente), y un almirez.
Los elementos de ayuda complementarios como un par de cuchillos de cocina y cuchara para manipular y medir los componentes, entiendo los tenemos asiduamente.
Los condimentos, además de las aceitunas protagonistas, serán un par de cabezas de ajos, sal fina y un limón.
Llega el momento duro del principiante: ¿que cantidades?
Como estamos en un ensayo, empezamos con poca cantidad y empleamos un kilo de aceitunas.
Vamos a ir haciendo un ensayo con el aliño para personalizarlo a nuestro gusto, partiendo de las siguientes medidas:
2 cucharadas soperas de sal
6 dientes de ajo machacados
medio limón cortado en cuartos

En un recipiente mezclamos un litro y medio de agua (mejor si no está clorada) con la sal y la echamos en la orza. Añadimos los dientes de ajo machacados con los cuartos de limón, removiendo suavemente esta solución, quedando en suspensión los ajos machados y el limón.
Yo agrego unas gotas de limón a la solución, como toque personal.
Añadimos las aceitunas, comprobando que el nivel del líquido cubre perfectamente las mismas, quedando unos dos dedos por encima de ellas.
Es importante poner una tapa en la orza para evitar la mezcla de olores y dejarla en un lugar ventilado que no le de los rayos del sol de forma directa (un tendedero de un piso en la ciudad es idóneo)
Dejarlo durante 4 ó 5 días y hacer una prueba. Corregir el aliño en cuanto a sal y ajo, sobre todo, para dejarlo a nuestro gusto.
Si están enteras las aceitunas se conservaran mejor con el paso del tiempo, pero también irán perdiendo sabor. Las machacadas cogerán más sabor, pero hay que consumirlas antes.

Aliñado sencillo y eficaz

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